Durante más de 30 días de trabajo continuo en el corredor vial que comunica a Paz de Ariporo, Támara y Sácama, en la vía de acceso al resguardo indígena Barro Negro, fueron intervenidos varios puntos críticos de la carretera, con la construcción de un canal de más de un kilómetro, la remoción de deslizamientos y obras para evitar el colapso del puente La Curuché, a través de Gestión del Riesgo y en articulación con la comunidad, cumpliendo los compromisos establecidos con las comunidades por el gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro.
Con el reciente trabajo se logró la canalización de un kilómetro de quebrada Seca, en jurisdicción de la vereda La Aguada, con lo cual se encauzaron sus aguas para prevenir los bloqueos que generaban las inundaciones, la colmatación de la vía y la socavación, fenómenos que venían afectando considerablemente la movilidad por este corredor.
Los trabajos también incluyeron la remoción de dos grandes deslizamientos que afectaban la movilidad, uno en el sector de Teislandia y otro cerca del resguardo indígena Barro Negro. Asimismo, se evitó el posible colapso del puente vehicular La Curuché, que presentaba una grave socavación y había dejado totalmente incomunicada a los campesinos. Para proteger la estructura, se construyó un enrocado que permitió reforzar el estribo derecho; además, se adecuó un canal para redireccionar el cauce por la parte central y reducir la presión del agua sobre la estructura.
Estas intervenciones benefician a más de 1.200 familias de las comunidades de La Curuché, Llano de Pérez, Teislandia, Campo Hermoso y La Aguada, pertenecientes a los tres municipios mencionados, así como a las familias del resguardo indígena Barro Negro. Con estas obras, el gobernador Zorro completa los compromisos acordados con las autoridades indígenas, los presidentes de las juntas de acción comunal, los docentes de la ruta escolar y, en general, con cada una de las familias de esta conexión vial.