Integrantes del ´Congreso de los Pueblos´ se tomaron la Granja Uary. Afirman que son comunidades indígenas y campesinas organizadas, que decidieron instalar un "refugio humanitario" en las instalaciones propiedad de la Gobernación de Casanare, actualmente administradas por Corporinoquia.
Señalaron que, en el marco del Día Internacional de la Lucha Campesina, buscan recuperar este espacio histórico vinculado al legado del sacerdote y sociólogo Camilo Torres Restrepo, quien en la década de 1960 impulsó allí procesos de reforma agraria, formación y organización campesina en la región del centrooriente del país.
Los voceros, que se cubren el rostro con capuchas y ponchos, señalaron que la decisión responde a lo que califican como incumplimientos reiterados por parte de la Gobernación de Casanare y de Corporinoquia en los acuerdos establecidos desde 2016, así como a la falta de avances en mesas de diálogo ambiental instaladas desde 2019. Asimismo, denunciaron presuntos hechos de persecución, hostigamiento y acciones ilegales contra líderes sociales por parte de integrantes de la fuerza pública y otras instituciones, lo que, aseguran, ha derivado en un clima de inseguridad para las comunidades organizadas.
En el comunicado, las organizaciones hicieron un llamado a sectores sociales, sindicales y de derechos humanos para acompañar su iniciativa y las movilizaciones en defensa del territorio. También responsabilizaron al presidente Gustavo Petro, al gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro, y a otras autoridades por las garantías de vida, seguridad y derechos de los manifestantes. Finalmente, expresaron su disposición al diálogo y exigieron la presencia de entidades nacionales y regionales para avanzar en soluciones concertadas, reiterando su compromiso con la lucha por una reforma agraria integral y condiciones de vida dignas.
´Que desocupen de manera inmediata´, la respuesta de Corporinoquia
Frente a la toma del Hogar de Paso de Fauna Silvestre - Granja UARY - Corporinoquia la calificó de arbitraria al señalar que hace parte de los procesos misionales orientados a la recuperación ambiental, la protección de la biodiversidad y la atención integral de fauna silvestre en la región de los llanos orientales de Colombia. En este lugar se adelantan procesos técnicos especializados de evaluación, manejo, rehabilitación y eventual liberación de especies de fauna silvestre, en cumplimiento de las funciones legales de la Autoridad Ambiental.
Según la entidad, a la fecha allí se encuentran más de 200 individuos de fauna en procesos de recuperación, los cuales requieren condiciones estrictas de Tranquilidad: - Aislamiento controlado. - Mínima intervención humana. - Manejo técnico especializado.
Por lo que la alteración de estas condiciones impacta directamente el bienestar, la salud y las probabilidades de rehabilitación de los animales, pudiendo incluso generar retrocesos en los procesos o riesgos de mortalidad.
Corporinoquia afirmó que, a partir de la revisión de los sistemas de gestión documental de la Entidad y de los archivos históricos, se estableció que existen antecedentes de solicitudes por parte de organizaciones sociales de los años 2016 y 2019, las cuales en su momento fueron atendidas por la Dirección General que estaba a cargo, pero no hay evidencia de compromisos adquiridos producto de estos encuentros. Así mismo, no se evidencia radicación reciente de solicitudes, peticiones o requerimientos formales relacionados con los hechos que actualmente motivan la ocupación de las instalaciones de la Granja UARY.
La autoridad ambiental rechazó la ocupación de espacios misionales como la Granja UARY como escenario para actividades ajenas a su finalidad ambiental, especialmente cuando estas interfieren con procesos técnicos sensibles.
Así mismo, la Entidad no acepta la instrumentalización de la fauna silvestre en el marco de reclamaciones sociales, toda vez que esto genera impactos negativos sobre los recursos naturales y contradice los principios de protección ambiental.
La Corporación hizo un llamado a las organizaciones que actualmente permanecen en el lugar para que desocupen de manera inmediata las instalaciones destinadas a la rehabilitación de fauna silvestre. Respeten los espacios definidos para la protección de la biodiversidad. Prioricen el bienestar de los animales en proceso de recuperación. Utilicen los canales institucionales formales para la gestión de sus solicitudes.
Corporinoquia planteó su disposición al diálogo con responsabilidad ambiental, Pero aclaró, que este debe desarrollarse dentro del marco de la legalidad y sin comprometer funciones misionales ni procesos ambientales críticos.