En cumplimiento de una decisión judicial que redefine la conformación del Senado de la República, este lunes 9 de febrero Sonia Bernal dejará su curul en el Congreso. “Asumo este momento con serenidad, respeto por las instituciones y profunda fe. Agradezco a Dios y al espíritu santo que me iluminó con sabiduría, la vocación del servicio y me guio en cada paso para este camino de enorme responsabilidad con el país”.
La senadora Bernal, afirmó que se va con la tranquilidad del deber cumplido, de haber trabajado con rigor y de honrar una tarea pública exigente en un momento complejo para la democracia colombiana donde “se me dio la responsabilidad, la disciplina y el rigor para cumplir con las necesidades de las reformas para construir un mejor país”.
Indicó que su trabajo la ha llevado a abrirse camino con resultados medibles en poco tiempo. En apenas 670 días en el Congreso logró ubicarse en el puesto 13 del ranking nacional de imagen positiva entre senadores según el Panel de Opinión, una señal de reconocimiento que se construye con presencia, rigor y constancia; además, la Revista Cambio la ubicó en el top 10 de los congresistas que más trabajan.
En ese mismo periodo dejó una agenda legislativa activa y diversa, con 118 proyectos de ley presentados como autora y coautora según Congreso Visible y participación en ponencias clave como el Presupuesto General de la Nación 2025, demostrando que incluso en un tiempo limitado su voz se convirtió en una herramienta real de trabajo por el territorio y por el país.
Uno de los logros más significativos fue la gestión y acompañamiento de una inversión histórica superior a 700 mil millones de pesos para Casanare, destinada al fortalecimiento del sistema de salud, la infraestructura regional y proyectos estratégicos para el desarrollo del territorio.
Dentro de esta gestión se destacan los recursos aprobados para el Hospital Regional de la Orinoquía, el fortalecimiento de la red de salud, la dotación de ambulancias, la construcción de la sede administrativa de Pore y el impulso a proyectos de conectividad vial y energética.
También acompañó la asignación de recursos para el mejoramiento de las vías del Llano con aportes del Ministerio de Hacienda, la ANI y el INVÍAS, así como la financiación para estudios del aeropuerto del Fondes y el fortalecimiento de las juntas de acción comunal del departamento.
En el ámbito legislativo, trabajó con convicción en reformas estructurales que hoy impactan la vida de miles de colombianos. “Defendí la Ley de Dignidad Mayor, que beneficia a más de 30 mil adultos mayores de Casanare con una renta vitalicia”, además, respaldó la reforma pensional, la reforma laboral y el fortalecimiento de la financiación de la educación superior pública.
“Fui autora del proyecto de ley que actualiza la normativa contra la trata de personas en entornos digitales, una de las luchas más importantes de mi trabajo parlamentario”. Esta bandera la llevó a escenarios nacionales e internacionales, promoviendo la protección de víctimas y la defensa de los derechos humanos.
“Como coautora acompañé iniciativas para la creación de la Jurisdicción Agraria y Rural, la educación campesina, la justicia con enfoque de género y la participación juvenil”. Desde el Congreso impulsó debates sobre el uso del glifosato, la creación de la Universidad del Catatumbo y la ampliación de oportunidades para la juventud.
Afirmó que su trabajo también estuvo profundamente ligado al territorio. Lideró la Cumbre Orinoquía Global con China, promoviendo la proyección internacional de la región y la articulación con oportunidades de inversión y desarrollo. “Acompañé el avance del Pacto Territorial Casanare, que hoy beneficia a más de 53 mil casanareños con obras concretas”.
También se enfocó en garantizar la molécula de gas para vehículos en Casanare y Meta, impulsó proyectos de energía solar para el sector salud y promovió la conexión del Meta con el mundo mediante alianzas estratégicas con la Cancillería.
En el Congreso ocupó posiciones de liderazgo institucional como la Vicepresidencia de la Comisión Tercera y de la Comisión Legal de Derechos Humanos. Hizo parte activa de la Comisión de Equidad de la Mujer y de la Comisión Accidental de seguimiento al sector arrocero.
Desde allí “defendí el campo colombiano, impulsé acciones contra el contrabando de arroz, promoví el Fondo de Estabilización del sector y acompañé la planificación productiva con enfoque de soberanía alimentaria”.
“Convocamos la audiencia “Diálogo Territorial para la Paz con Tierra”, que permitió que cerca de 400 familias campesinas accedieran a bienes de la SAE para proyectos productivos”. También denunció la crisis del acueducto de Yopal y defendió a los usuarios de servicios públicos.
Un capítulo central de su gestión fue el liderazgo en la regulación de la Inteligencia Artificial con enfoque social y ético como coordinadora de la Comisión Bicameral de IA. Desde ese espacio, la Senadora argumentó que la tecnología debe proteger la niñez, el trabajo, la democracia y los derechos humanos.
Este trabajo fue reconocido a nivel nacional e internacional por organizaciones en México, Panamá y Washington, Estados Unidos, así como por su participación en cumbres globales y el liderazgo de la campaña #NoMásTurismoSexual.
Bernal dijo que, también quedan causas abiertas que no se detienen con el cierre de este periodo legislativo, porque los compromisos con la gente no tienen fecha de vencimiento. La Senadora, ahora desde otros espacios, seguirá impulsando el proyecto de ley de gestación subrogada, el seguimiento riguroso a los acuerdos con el sector arrocero y el propósito de convertir en ley de la República la actualización de la normativa contra la trata de personas en entornos digitales.
A esto se suma la consolidación de la cooperación internacional contra este delito mediante la agenda binacional Colombia–México, que contempla audiencias públicas, sesiones en la Comisión de Derechos Humanos del Senado y un encuentro interparlamentario para construir compromisos conjuntos y una hoja de ruta de acción sostenida frente a la trata de personas.
“Mi compromiso con Colombia no depende de coyunturas políticas ni de escenarios particulares. Mi respaldo no es un cargo; es el trabajo realizado, las leyes impulsadas, los recursos gestionados y los procesos que quedan abiertos para beneficio de la ciudadanía”.
“Cualquiera que sea el escenario, Sonia Bernal seguirá trabajando por Colombia desde cualquier frente, con la misma convicción, rigor, estudio, coherencia y vocación de servicio que ha guiado su ejercicio público. Continuará defendiendo la dignidad humana, la justicia social, el desarrollo regional y el respeto por las instituciones. Hoy cierro esta etapa con la certeza de haber servido con honestidad. Confío en que Dios guía los tiempos y los caminos, y reafirmo que mi compromiso con Casanare y con Colombia continúa”.