Aunque el proyecto de internacionalización del aeropuerto de Yopal superó recientemente un nuevo examen jurídico y obtuvo la aprobación definitiva del Congreso de la República tras una votación ordenada por la Corte Constitucional, aún persisten inquietudes sobre posibles acciones legales que podrían retrasar su implementación. Así lo señaló Luis Ángel Luna, veedor ciudadano de la iniciativa, quien confirmó que un representante a la Cámara por el Meta anunció la posibilidad de presentar una nueva demanda ante la Corte argumentando presuntas falencias en la aprobación fiscal del proyecto.
Luna explicó que, según lo establecido en la Ley 2368, no era necesaria una aprobación fiscal previa debido a que los aspectos técnicos y financieros deberán ser definidos mediante estudios a cargo de la Aeronáutica Civil. No obstante, reconoció que cualquier ciudadano o congresista tiene el derecho de acudir a las instancias judiciales. “La ley ya es un hecho y ahora corresponde hacer seguimiento a su ejecución”, afirmó, al tiempo que destacó que la Gobernación de Casanare y la Alcaldía de Yopal han manifestado su disposición para avanzar en el proceso.
El veedor también advirtió que existen retos importantes para materializar la iniciativa, entre ellos el cumplimiento de una sentencia relacionada con la expansión del aeropuerto y la situación de varios asentamientos ubicados en zonas cercanas al área proyectada. Según explicó, las autoridades deberán ejecutar obras de mitigación o procesos de reubicación para cumplir con las disposiciones judiciales y permitir que la ley se aplique en su totalidad.
Luna aseguró que la internacionalización del aeropuerto representaría una oportunidad de desarrollo para Casanare y toda la región de la Orinoquía. Indicó que estudios de la Aeronáutica Civil muestran que la terminal aérea de Yopal cuenta con condiciones logísticas favorables, aunque todavía se requieren servicios como migración y otros componentes operativos para atender vuelos internacionales. Asimismo, insistió en la necesidad de acelerar los estudios y obras pendientes para que el proyecto pueda convertirse en una realidad en el menor tiempo posible.