Una controversia se generó en Yopal tras publicaciones en redes sociales que advierten sobre la llegada de habitantes de calle provenientes de Arauca, algunos señalados por consumo de estupefacientes y actos delictivos, quienes estarían integrándose a esa creciente población vulnerable en la capital casanareña.
El debate surgió luego de un pronunciamiento del alcalde Juan Qüenza, quien a través de sus redes sociales aseguró que su administración está aplicando “mano dura” frente a los problemas de desorden, hurtos y consumo de estupefacientes en espacio público. Según el mandatario, varias personas han sido retiradas de las calles, trasladadas a albergues o apoyadas para retornar a sus ciudades de origen.
Paralelamente, desde el perfil “El capellán de las calles” se informó, con las mismas fotos publicadas por Qüenza, que un grupo de jóvenes había salido desde Arauca con destino a Yopal “para ingresar a un proceso de rehabilitación en una fundación local”, pero nunca llegaron al lugar previsto. Se indicó que están actualmente en las calles, por lo que se pidió apoyo ciudadano para ubicarlos y motivarlos a internarse.
Entre las personas que estarían llegando habría ciudadanos extranjeros, lo que ha incrementado la preocupación entre algunos sectores por el crecimiento de la población habitante de calle y proporcionalmente el delito en la ciudad.
La situación llama la atención sobre los casos delictivos en Yopal cometidos por esa población, la atención integral que se les debe dar y la corresponsabilidad entre territorios para evitar el traslado de problemáticas sociales de un municipio a otro.