Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo y se cobran cerca de 17,9 millones de vidas cada año, el 32 % de todas las defunciones. En Colombia, el Ministerio de Salud y Protección Social advierte que 4 de cada 10 adultos tienen hipertensión arterial y que cerca del 60 % de ellos aún no lo sabe.
Colombia, septiembre de 2026. El 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón, una fecha que este año llega con una advertencia clara de las autoridades sanitarias: la principal causa de muerte en el mundo y en el país es, al mismo tiempo, una de las más prevenibles. Las cifras oficiales muestran que buena parte del riesgo cardiovascular se acumula durante años sin producir un solo síntoma.
Un desafío global de salud pública
De acuerdo con la OMS, las enfermedades cardiovasculares provocan alrededor de 17,9 millones de muertes al año y representan el 32 % de las defunciones en el mundo. Más de cuatro de cada cinco de esas muertes se deben a cardiopatías coronarias y accidentes cerebrovasculares, y una tercera parte ocurre de forma prematura, en personas menores de 70 años. La hipertensión arterial es el principal factor de riesgo: la OMS calcula que 1.280 millones de adultos entre 30 y 79 años viven con presión arterial alta y que apenas uno de cada cinco la tiene bajo control.
Colombia: la primera causa de muerte también es la más silenciosa
El Ministerio de Salud y Protección Social señala que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de morbilidad y mortalidad en el país, con la enfermedad isquémica cardiaca y el accidente cerebrovascular entre las primeras causas de muerte. La entidad reporta además que 4 de cada 10 adultos colombianos tienen hipertensión arterial —cerca del 60 % sin saberlo—, que 1 de cada 10 vive con diabetes y que el 56,4 % de la población presenta exceso de peso, según la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN). El sedentarismo, el consumo de tabaco y de alcohol y la alimentación poco saludable completan el perfil de riesgo.
Prevención: hasta el 80 % de las muertes se puede evitar
El Ministerio de Salud y Protección Social ha reiterado que prevenir, diagnosticar y controlar las enfermedades cardiovasculares mediante cambios en los estilos de vida reduce hasta en un 80 % las muertes por esta causa. La OMS coincide: los principales factores de riesgo conductuales —alimentación poco saludable, inactividad física, consumo de tabaco y uso nocivo del alcohol— son modificables, y su control temprano evita infartos y accidentes cerebrovasculares. A ello se suman medidas concretas y medibles: conocer las cifras de presión arterial, colesterol, glucemia y perímetro abdominal, y sostener la adherencia al tratamiento cuando ya existe un diagnóstico.
El hogar, primer escenario de control y detección
El seguimiento cardiovascular no ocurre solo en el consultorio. La toma periódica de la presión arterial en casa, el control del peso y la actividad física regular son parte del tratamiento, y el entorno familiar suele ser el primero en notar las señales de alarma: dolor u opresión en el pecho que puede irradiarse al brazo, el cuello o la mandíbula, dificultad para respirar, sudoración fría, palpitaciones, fatiga inusual ante esfuerzos mínimos o, en el caso de un accidente cerebrovascular, debilidad súbita en un lado del cuerpo, dificultad para hablar y pérdida del equilibrio. Ante cualquiera de estos signos, la atención debe ser inmediata: en un evento cardiovascular, cada minuto cuenta.
“La enfermedad cardiovascular no aparece el día del infarto: se construye durante años en cifras que casi nunca duelen. Una presión arterial alta no se siente, y por eso 6 de cada 10 personas que la tienen no lo saben. Medir la presión, moverse todos los días, dejar el cigarrillo y no abandonar el tratamiento son decisiones que salvan vidas. Y cuando el evento ocurre, reconocer los signos a tiempo y activar la atención de inmediato cambia el desenlace”, afirmó Alejandro Rivas, gerente de la Red Médica de emi Falck.
En el marco del Día Mundial del Corazón, emi Falck hizo un llamado a las familias, a los empleadores y al sistema de salud a incorporar el control cardiovascular en la rutina: conocer las propias cifras, facilitar los espacios para la actividad física y consultar oportunamente ante los primeros síntomas. Cuidar el corazón no empieza en una urgencia, sino en los hábitos de todos los días.