El Senado de la República entregó su máxima distinción, la condecoración Gran Caballero, a Rafael Octavio Vargas Gómez, creador de El Reportero del Campo y una de las figuras más influyentes del periodismo agropecuario en Colombia. Su hijo, Octavio Vargas Daza, quien hoy acompaña la continuidad del proyecto, calificó el homenaje como el reconocimiento a "una vida entera dedicada al periodismo agropecuario".
Hay periodistas que cubren el campo. Y hay otros que terminan convirtiéndose en parte de su historia. Rafael Octavio Vargas Gómez pertenece a ese reducido grupo: durante más de cuatro décadas entendió que detrás de cada finca y cada productor había una historia que merecía ser contada.
Ese compromiso fue reconocido el pasado 16 de julio, cuando el presidente del Senado de la República, Lidio García Turbay, le impuso la máxima distinción de la corporación, en homenaje a una trayectoria que transformó la manera de comunicar el mundo rural colombiano.
Nacido en Monterrubio, corregimiento de Sabanas de San Ángel (Magdalena), Vargas Gómez se formó en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Antioquia y comenzó a recorrer los caminos rurales del país desde la radio, en una época en la que el periodismo agropecuario prácticamente no existía en Colombia.
Su trabajo en medios como Radio Libertad, La Voz de Barranquilla, Diario del Caribe, El Tiempo Caribe y la página agropecuaria de El Heraldo desembocó en la creación de El Reportero del Campo, el programa que hoy acumula 36 años ininterrumpidos al aire en Telecaribe.
"Nuestro trabajo siempre ha sido servir de puente entre quienes producen los alimentos y quienes los consumen. El campo necesita ser contado con respeto, con conocimiento y con profundo sentido humano", señaló Vargas Gómez.
Quienes lo conocen coinciden en que nunca buscó ser protagonista. Su interés siempre estuvo en mostrar el trabajo de campesinos, ganaderos, agricultores, técnicos e investigadores que construyen a diario el sector agropecuario colombiano.
Ese legado hoy tiene continuidad. Su hijo, Octavio Vargas Daza, comunicador social y administrador de empresas, acompaña la consolidación del proyecto periodístico y ha sido clave para mantenerlo vigente ante las nuevas dinámicas de la comunicación.
"Esta exaltación del Senado, entregada por el presidente Lidio García Turbay, reconoce una vida entera dedicada al periodismo agropecuario. Mi padre
nos enseñó que el campo merece respeto, visibilidad y una comunicación seria. Su mayor satisfacción nunca ha sido recibir premios, sino saber que durante tantos años pudo contribuir a que miles de productores sintieran que alguien estaba contando su historia", expresó Vargas Daza.
Para él, la filosofía de su padre sigue vigente: "El protagonista no era el periodista, sino el productor. Esa filosofía sigue guiando nuestro trabajo y es, quizás, la razón por la que El Reportero del Campo continúa siendo un referente después de más de tres décadas", concluyó Vargas Daza.
La condecoración también reconoce el papel del periodismo especializado en el fortalecimiento del agro colombiano. Informar sobre producción, genética, sostenibilidad y desarrollo rural exige conocimiento técnico y una cercanía con el territorio que pocos han sostenido durante tanto tiempo.
Hoy, cuando el país habla cada vez más de seguridad alimentaria y desarrollo rural, el trabajo de Rafael Octavio Vargas Gómez recuerda que, mucho antes de que estos temas ocuparan titulares nacionales, ya había un periodista recorriendo carreteras destapadas para contar la historia del campo colombiano.