Habitantes de las veredas El Rincón del Moriche, San Nicolás y El Taladro, en zona rural de Yopal, completan nueve días de protesta pacífica frente a la estación Tocaría de la empresa Perenco, luego de que se suspendiera el suministro de gas que durante más de 30 años recibieron las familias del sector.
Según explicó el líder comunitario Robinson Torres, la empresa decidió cortar el servicio desde el 28 de febrero, afectando a más de 200 familias, entre ellas adultos mayores, niños y personas con discapacidad. Las comunidades señalan que el gas era suministrado como una compensación histórica por la explotación petrolera en la zona.
Torres indicó que la petición de los habitantes es que la compañía restablezca temporalmente el servicio mientras se realiza la transición hacia un nuevo sistema que sería operado por la empresa Enerca, proceso que podría tardar aproximadamente un año.
“Le hemos pedido que nos permitan seguir gozando del servicio mientras la Gobernación y la Alcaldía adelantan el proyecto para garantizar el gas de manera formal”, afirmó el líder.
Los manifestantes aseguran que, pese a los varios días de protesta, hasta ahora no han tenido presencia directa de representantes de la empresa en el lugar. Solo se ha registrado presencia de la Policía, luego de que la compañía intentara realizar cambio de turno del personal en la estación.
Por su parte, otro habitante del sector, José Suárez, explicó que la propuesta de la empresa sería entregar cilindros de gas por tres meses, opción que la comunidad considera inviable debido a los costos y las dificultades para transportar las pimpinas hasta los sectores rurales.
Actualmente, las familias están cocinando con leña, lo que ya ha generado riesgos. Según los líderes, recientemente un incendio provocado por una chispa consumió más de 35 hectáreas de pasto en la zona.
Las comunidades esperan que, en una reunión prevista en Bogotá con el Ministerio de Minas, la Gobernación de Casanare, las alcaldías y la empresa petrolera se logre una solución que permita restablecer el servicio y levantar la manifestación.
Mientras tanto, los habitantes aseguran que mantendrán la protesta hasta que se garantice nuevamente el suministro de gas para las familias del sector.
40 años de explotación petrolera no fueron suficientes. Vuelven a cocinar con leña
Los habitantes del Taladro, señalaron con tristeza y desconcierto que después de más de 40 años conviviendo con la explotación petrolera en su territorio, hoy deben sufrir las consecuencias de la mezquina decisión de Perenco de suspenderles el servicio de gas.
Según los líderes comunitarios, durante décadas la población soportó el impacto de la actividad petrolera en la zona, incluyendo contaminación auditiva, el tránsito de vehículos pesados, emisiones de humo y otros efectos derivados de la explotación de hidrocarburos en el sector.
Sin embargo, hoy deben regresar al uso de fogones de leña para preparar sus alimentos. “Nos tienen aquí a punta de leña. Durante más de 40 años hemos aguantado el ruido de la maquinaria, las polvaredas, el humo. Hoy nos cortan el gas y nos dejan en esta situación”, expresó uno de los habitantes del sector.
La comunidad indicó que la situación afecta especialmente a adultos mayores y mujeres campesinas, quienes deben cocinar a la intemperie en medio del calor y el viento, lo que además representa riesgo de incendios en una zona rodeada de vegetación.